14.11.07

La Lentitud de mis Mañanas


Hoy es uno de esos días en los que me duele todo el cuerpo. Sólo he estado poniendo lavadoras y limpiando el espacio minúsculo que es mi casa y al meterme en la ducha, me dolían todas las articulaciones del cuerpo.

Debajo del agua caliente, he empezado a pensar que quizás tenía algo malo. Una enfermedad rara, de esas de nombre de científico. Quizás mi caso fuese uno de esos de tres entre mil millones. Así podría explicar mi lentitud de las mañanas, el trabajo que me cuesta salir de la cama, las excusas que me pongo para hacer cualquier pequeña cosa.

Luego he pensado que tengo síntomas de depresión, como el de no querer salir de la cama y que si me duele el cuerpo será fibromialgia. Pero esas dos enfermedades me dan pereza. Son las enfermedades que todo el mundo dice que tiene, para que le den la baja...

Lista de reproducción No. 6


ILUSTRACIÓN de Raquel Marín


Estos son mis últimos descubrimientos musicales:

* Mexican Institute of Sound
* Benjamin Biolay
* Diane Reeves
* Bow Wow Wow
* Charles Mingus

5.11.07

Last news for another planet

Me he matriculado de Psicología y todavía no me han envíado los libros, me han ofrecido un trabajo de azafata de congresos para dos días y lo he cogido, he descubierto a Witold Gombrowicz, el sábado comí en un restaurante vegetariano, estoy bajándome música de Paul, Peter and Mary y viendo películas antiguas.

Estas son las novedades de los últimos días, en las últimas horas sólo te echo de menos...

24.10.07

Green Thoughts

Desde hace dos meses, disfruto de una vida en verde.

Como si mis gafas tuviesen cristales de botella de heineken.

Sólo logro ver prados, higueras, musgo, brotecitos de brócoli, campos de golf, limas, cruces luminosas que anuncian farmacias, hojas de yerbabuena, cestos de manzanas ácidas y demás cosillas del color de las aceitunas.

Desde que este niño ha envenenado mis pensamientos, el paraíso natural me llama desde lejos, como una sirena verde sobre una roca verde...

17.10.07

La Desestructuración

Me he cortado el pelo, desestructurado, a mechones, raro, como un trasquilado ovejil.

Pago la seguridad social, todos los meses, cada trimestre. Ando todo el día pagando y además me da vergüenza cobrarle a mis pacientes.

La nevera de mi casa tiene cosas raras, kéfir, cervezas, tomates rojísimos, agua mineral para las visitas, uvas, cogollos de lechuga, solomillos de ternera.

Últimamente me parece que mi vida no es mi vida, que mi nevera no me pertenece, que pago más que cobro, que mi pelo está peor que antes (pero extrañamente me mola).

Estos días no parezco yo y eso me gusta bastante.

16.10.07

Life Is Only One

and I want to waste it, with you...

10.10.07

Las cosas que me gustan de mi casa


1. Poner la lavadora, tender la ropa al sol y que el olor a suavizante se cuele hasta mi dormitorio.
2. Abrir la puerta de la entrada y ver a mi bonsai gigante.
3. Poder reirme a carcajadas, viendo Muchachada Nui y no despertar a nadie.
4. El cuadro de flores esponjosas, que pintó mi abuela.
5. Los dos brezos, en sus macetitas blancas.
6. Tomarme una cerveza en el sofá, mientras veo las noticias de la noche.
7. Caminar descalza, por ese suelo que nunca está frío.
8. El olor a mar, que inunda la casa entera al abrir las ventanas de noche.
9. La cama grande en la que puedo estirarme y dar vueltas.
10. El incienso de canela que se va quemando, sobre la mesa mexicana.

8.10.07

5 de octubre de 2007

Jamás olvidaré este fin de semana...

1.10.07

No tengo nada que decir

Cuando estoy bien, no se me ocurre nada sobre lo que escribir.

Las palabras se me escurren en el cerebro, como si estuviesen hechas de mantequilla caliente.

Ando todo el día con canciones e imágenes psicodélicas en la cabeza. Lucy in The Sky with Diamonds, you know...

Cuando estoy bien, sólo me fijo en los pequeños detalles, como los periquitos verdes y salvajes, que comen dátiles de la palmera de enfrente de mi casa.

24.9.07

Un mes, one montH


Ayer hizo un mes que conocí al niño despeinado.
A las seis de la tarde, una voz que salió desde detrás de un ramo enorme, preguntó por mi. Despúes, la mano que intentaba sujetar el ramo a duras penas, me lo acercó. Cuando yo lo cogí, pude ver por fin al dueño de la voz y de la mano, que era un señor muy risueño. En el momento, con la estupefacción, me dió por pensar que su trabajo debe ser muy agradecido. Todo el día viendo caras sorprendidas y felices.
Son unas flores preciosas, margaritas amarillas y blancas, gerberas y una rosa perfecta y roja en el centro.
Y pienso: ¿dónde se había metido este niño? ¿Cómo se puede ser tan lindo? ¿Debería haber cogido un avión y darle las gracias de forma impúdica?

20.9.07

Mirando pa allá

Desde que era una chavalita, las cosas importantes siempre pasan cuando estoy concentrada en otra cosa.

Cuando murió Lady Di, yo estaba charlando y riendóme con un chico senegalés. Cuando el avión chocó contra el World Trade Center, estaba investigando a un cliente. Cuando nació la infanta Leonor, estaba de resaca en una cama enorme.

Ahora, no sé por qué, llega este niño y yo estoy mirando hacia el mismo sitio que él.

* Canción dedicada: "Mad about you" de Sting *

17.9.07

Penillas

Hoy estoy de bajón.
A pesar de las preciosas paredes amarillas, que me ha pintado C.
Incluso teniendo una casa nueva y un poster de mariposas en el pasillo.
Aún así estoy triste.
No acabo de acostumbrarme a las despedidas...

10.9.07

Rincones desconocidos del mundo. Quinto capítulo

En el centro de la pequeña ciudad de Sogarra, el arquitecto lituano Medvégalis diseñó un bloque de oficinas de ciento veinte alturas. En cada una de las plantas, colocó cuatro mil ochocientas ventanas de cristal azul corintio. Y dió por terminado el proyecto, el día que escribió en los planos: "El Solitario".

Ningún viejo del lugar, ninguna fuerza viva, ni los patrocinadores, ni los trabajadores del edificio, conocía que querían decir aquellas dos palabras. Y el enigma del nombre siguió creciendo entre los ciudadanos.

Pero había otro misterio, ningún delineante, aparejador, diseñador o ayudante del estudio de arquitectura, conocía el mecanismo de apertura de aquellas ventanas. Hasta que un día, a la hora de comer, EmilioElRaroDeContabilidad, se acercó al grupo de ventanas mordisqueando su bocadillo y uno de los cristales, se abrió sin hacer ruido, dejándole ver el paisaje más verde y fértil de la comarca.

El sensor de melancolía ventanil diseñado por Medvégalis había detectado el mayor índice de tristeza de toda la oficina.

3.9.07

National Geographic en Gijón

La National Geographic Society, en agradecimiento al Premio Príncipe de Asturias que se le concedió el año pasado, cede a Gijón un gran número de exposiciones fotográficas, que se ubicarán en el Puerto hasta diciembre.
Yo estuve por allí hace poco. Es una ciudad que visito una vez al año, por lo menos. Aproveché para comer en El Planeta y con unas croquetillas y un Pez San Martín en el cuerpo, me dirigí a refinarme.
En agosto podían visitarse tres exposiciones diferentes: "Un mundo, una tribu", "Mujeres fotógrafas" y "Portadas". Las vi las tres, son muy buenas todas. Pero a mi la que me llamó la atención fue la de las primeras exploradoras que contrató National Geographic. Está en la Antigua Rula. Es una exposición que cuenta muchas historias...

30.8.07

Los cuentos del verano

Estos días me han prestado unos libros.
Tres novelas como cuentos.
Los dos primeros son duros.
Tienen esa cicatriz medio fea y pseudo cerrada que dejan ciertas infancias.
El tercero es distinto, es un cuento de viajes, de descubrimientos, de amor.
* El niño con el pijama de rayas de John Boyne
* Claus y Lucas de Agota Kristof
* Seda de Alessandro Baricco.

29.8.07

Two

Abro la ventana de la habitación que fue de mis abuelos, que ahora es de mi tía, en la que duermo por unos días, me encuentro a esta pareja, arrebujada en el cable, cómoda, dándose calorcito.
A las pocas horas, vuelvo a asomarme, miro hacia abajo y C. ya está esperándome en su coche. Corro por las escaleras, con el corazón acelerado, deseando llegar a cualquier sitio en el que estar así con él, como los dos pájaros.

27.8.07

Los Picos

El viernes por la noche, conocí a un niño muy sonriente, muy despeinado y muy alto.
Me pagó las cervezas, me invitó a Los Alpes, me dió conversación hasta las cinco y me llevó a la puerta de mi casa recordandóme todo el camino, que me llevaría a comer a un sitio muy chulo.
A la mañana siguiente me escribió un mensaje, uno de los más bonitos que me han escrito ultimamente y a las 12 en punto (cómo me gusta este niño!) estaba abajo esperándome.
Condujo una hora y pico, por autovías, por carreteras, por caminos, para enseñarme un pueblo en los Picos de Europa sacado de un cuento suizo.
Despúes de comer, dormimos la siesta en la Majada del Toro, a la orillita de un río, con el sol asomando tras las montañas. Y en aquel momento, pensé que todo encajaba. Que mi vida era un cuadrado perfecto y sin fisuras en las esquinas.

10.8.07

No hay sultán más feliz que yo...


Un poco de pan
un poco de agua fresca
la sombra de un árbol
y tus ojos.

No hay sultán más feliz que yo
ni mendigo más triste.
(Omar Khayyam)


Esta Rubaiyat siempre me ha encantado. Y en la voz de Camarón, en la canción Viejo Mundo, me emociona especialmente.

El disco La Leyenda del Tiempo siempre viene conmigo en los viajes difíciles. Saca esas lágrimas que me obligo a guardar sólo para mi...

La equilibrista


Dos minutos antes de hacer esta foto, yo tenía mis pies metidos en esas zapatillas y caminaba sobre el alambre.

No sé qué me pasó, pero me caí al suelo, rompiendóme dos dientes. Mis zapatitos se quedaron pegados al cable y continuaron con el ensayo, pasando de mi, de mis dientes rotos y de las gotas de sangre que iba dibujando por el suelo.

Yo me senté abajo, con el pañuelo en la boca, tiñéndose de rojo y las babuchas malditas allá arriba, pavoneándose de su destreza sobre el cable. Terminaron con un triple salto mortal (y tirabuzón) y las cabronas miraron hacia abajo y me sonrieron de medio lado, orgullosas por haberme sacado del bonito número circense que yo siempre había bordado.

6.8.07

El Apartamento


Por fin he encontrado una manera fácil de independizarme. Me alquilan un piso en La Malagueta, con su pequeño salón, su dormitorio aparte, su cocina de juguete y un baño apañaíto. Tiene ventanas con cortinas y una terracita con su tendedero y todo.
Ya estoy pensando en cómo voy a decorarlo, dónde voy a poner las fotos, los libros, que primera canción sonará en mi casa, a quién invitaré a cenar, dónde colocar las velas, los bulbos de tulipanes, la matita de albahaca italiana y la acuarela de Breceña.
Y por las noches me despierto de golpe, pensando en colores y telas, en la apertura de Ikea (que me viene perfecta) y en los paseos mañaneros que me daré por la playa.