Llega la pequeña Nikki y susurra esto:
20.1.11
12.1.11
Caminito

La vida es triste a ratos.
Por más que luche contra esa tristeza, acaba por envolverme.
Y tengo que inventarme nuevas cosas que hacer: liar cigarrillos, cocinar comida tailandesa, bailar con Nicolás la música de Duke Ellington y darme baños larguísimos hasta que las burbujas de jabón acaban por desaparecer.
Mi nueva vida es tranquila. Pero el cuerpo me pide a gritos, volver a pasearme por Buenos Aires.
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